jueves, 24 de junio de 2010

Estamos de aniversario

Ya un año… ¡Cómo pasa el tiempo! El caso es que quiero aprovechar la ocasión de este primer cumple para daros las gracias a todos los que, durante más o menos tiempo, habéis abierto este pequeño rincón para leerme. También a los que, con sus comentarios, han hecho que lo que escribo en este espacio tenga algún sentido. Lamento enormemente la falta de tiempo o a veces de ganas que me llevan a dejarlo abandonado a veces.

Soy consciente de que en algunas ocasiones habré contado cosas que a muchos de vosotros no os interesan. Sin embargo, sé a ciencia cierta que muchas otras sí que os han gustado y que, incluso, habéis participado en ellas. Ante esto sólo puedo decir que se agradece, y mucho.

También quiero daros las gracias por la paciencia, sobre todo a los asiduos a leerme, más que nada porque cuando me decido a publicar algo sois los primeros que me apoyáis con vuestras visitas.

En este nuevo año que ahora comienza para Sweetapres-midi me comprometo con vosotros, los lectores, a intentar comunicaros con más frecuencia mi punto de vista sobre algunas de las cosas que suceden en mi vida y en el mundo en que vivimos.

En definitiva, que dejo de daros el coñazo y que MUCHAS GRACIAS A TODOS (posiblemente este espacio no habría durado tanto si no contara con vosotros)!!

miércoles, 23 de junio de 2010

Obstrucción a la Justicia vs Libertad de Información

Hacía mucho tiempo que no actualizaba el blog. Lo cierto es que últimamente no tengo demasiado tiempo y el que tengo cuando salgo de trabajar lo estoy dedicando a ponerme al día con las últimas novedades literarias, de las que algún día os hablaré. Sin embargo, y aprovechando el rato para comer en la empresa, he decidido que lo mejor que podía hacer es contaros una historia que se repite, por desgracia, demasiadas veces.

Hace algún tiempo os hablé del Día Mundial de la libertad de prensa, de la necesidad de que la información y la libertad de expresión no sean vulneradas. Pues bien, leyendo los medios digitales esta mañana me encuentro con una noticia que me hace, cuanto menos, odiar al sistema español y a los estados que permiten y autorizan que, a día de hoy, sigan ocurriendo estas cosas.


Resulta que dos “compañeros”, un freelance y un reportero de La Razón, han sido detenidos en los últimos días por hacer su trabajo. Los policías alegan “atentado contra la autoridad” y yo me pregunto: ¿y qué pasa con los continuos atentados hacia el periodismo y la libertad de informar?”

En el primero de los casos, el freelance Edu León alega que la detención por parte de los agentes se produjo después de realizar una fotografía de los policías mientras detenían a un subsahariano en la estación de metro de Lavapiés, cuando el reportero se negó a “facilitar” la tarjeta de la cámara a los agentes.

El segundo, José G. Feria, reportero gráfico del diario La Razón, estaba cubriendo el partido de la selección española en el exterior del Estadio Santiago Bernabeu, zona en la que se han habilitado varias pantallas gigantes para la ocasión, cuando la Policía Nacional identificaba y cacheaba a unos jóvenes que se encontraban en la zona. Al ver que el reportero sacaba fotografías de la situación, policías municipales le pidieron que se identificara y posteriormente, tras un conflicto con uno de los guardias, fue esposado y denunciado por "atentar contra la autoridad".

No sé… Si bien es cierto que muchas veces la línea entre la libertad de información y otros derechos es muy fina y difícil de distinguir, creo que en estas ocasiones el problema no radica en eso. El problema está en el hecho de que, como ya os he mencionado muchas veces, el periodismo es un testigo incómodo que trata de dar a conocer la realidad del mundo en que vivimos. Y eso pasa factura a los reporteros que trabajan en la profesión.


Aunque quizás, y por sacar algo positivo al asunto, el hecho de que se produzcan estas injusticias hace que el gremio de periodistas se una todavía más y luchen por alcanzar esa libertad plena, manifestándose, incluso, ante el mismísimo Presidente de Gobierno.

Mucho ánimo a todos ellos.