Creo que en la vida hay veces en las que es urgente y necesario empezar de cero. Otras, sin embargo, se convierte en algo irremediable. Ocurre esto cuando terminas el colegio, el instituto, cuando finalizas una carrera y tienes que "colarte" en el mundo laboral, etc. Y para mí en lo más importante, en lo sentimental, cuando terminas una relación o fallece un familiar cercano.
Sé que hacía mucho tiempo que no escribía (la pereza es algo que me está invadiendo poco a poco en relación con muchos temas), pero en las últimas semanas han pasado algunas cosas en mi vida que me han llevado a escribir estas líneas, quizás con el pretexto de descargar en el papel todo lo que pienso y siento últimamente.
Y es que precisamente ahora estoy en uno de esos momentos de mi vida en los que voy a empezar de cero. Si todo sale bien seré licenciada en unas semanas (en el peor de los casos en unos meses) y es hora de enfrentarse cien por cien al mundo laboral. En mi caso al del periodismo, que se presenta cuanto menos incierto en estos momentos para la gente que, como yo, pretende entrar en esta profesión. Lo mejor de esta situación, que aunque agobie y de miedo, sé que merecerá la pena porque llevo demasiados años esperando este momento.
Pero, además, en las últimas semanas me he dado cuenta también que es urgente y necesario un punto de inflexión en otras muchas cosas de mi vida. Sin embargo, hay veces en las que aunque quieras, no es tan fácil hacerlo. Existen situaciones y relaciones que llegan a viciarse tanto que es difícil empezar de cero con ellas. O muchas otras en las que ésta se convierte en la mejor opción pero tampoco logras hacerlo.
Quizás hayan sido estas últimas semanas las que han separado la pereza y han hecho que me apetezca escribir de nuevo. Quizás esté siendo simplemente mi manera de entender un poco más "mi mundo". Lo que está claro es que a veces es necesario empezar de cero y creo que no conozco a nadie que no se encuentre en ese punto en algún aspecto de su vida.
Ayer fue San Valentín y la casualidad ha querido que me entere de que algunas amigas que antes no lo eran han pasado el día como solteras. Personas que piensas que han encontrado a su media naranja y las envidias por ello te sorprenden de pronto diciendo que, en ocasiones, el tiempo es un mal compañero del amor y que, irremediablemente, se encuentran empezando de cero.